
Aquí os dejo el vídeo con la mía, en la que traté de aportar mi granito de arena hablando sobre juegos y educación: "What I learned from games to boost motivation in the classroom".
Blog de David Ruiz sobre Educación, Experiencias TIC, Metodologías activas, Presentaciones "Inteligentes", Gamificación, Educación a Distancia, Evaluación Formativa...

¡Hooooola a todos!

Los que me seguís por Twitter, me leéis por aquí, o habéis hecho algún curso conmigo, sabréis que una de mis herramientas digitales favoritas es Wakelet.
Cumple con todas los criterios de selección de herramientas que tengo en cuenta:
¡Hoooola!
Mañana volvemos al cole en una situación más incierta que nunca. Muchas suerte a todos y mucho ánimo, que falta nos van a hacer.
A lo largo del verano he ido compartiendo algunas entradas sobre educación a distancia abordando distintos temas como las herramientas, la metodología, la evaluación, la comunicación o la igualdad de oportunidades. También hemos compartido algún truquito en forma de videotutorial para presentar la información a nuestros alumnos.
¡Aquí estamos de nuevo!
Ya tenemos el inicio del curso a la vuelta de la esquina y queremos terminar la serie veraniega con un tema importante (sino el que más) en relación a la educación a distancia: la igualdad de oportunidades.
Decía en una entrada anterior de este blog sobre "listas de reproducción de tareas" que "la escuela iguala (en cuanto a recursos) a los alumnos (aunque solo sea durante el tiempo que pasan en ella): todos se sientan en las mismas sillas, juegan en el mismo patio, utilizan las mismas pizarras y ordenadores, y a todos les explican las cosas las mismas profes. Pero hemos comprobado durante el período de confinamiento que, en contextos de educación a distancia, esta "igualación parcial" se desvanece y la brecha se convierte en un abismo para muchos. Los recursos digitales, la conexión, el apoyo que se puede recibir de la familia (en calidad y en cantidad), el espacio de trabajo... es muy diferente entre todos los alumnos de una misma clase. Por no hablar de las circunstancias personales que les pueden rodear durante este período (fallecimientos de familiares, padres/madres sanitarios, situaciones laborales complicadas, contagios...)"
Por tanto, hacer frente a todas estas brechas aumentadas por la distancia (digital, social, escolar, emocional...) debe ser una prioridad para todos.
¡Hooola a todos!
Aún nos quedan un par de entradas de esta serie sobre educación a distancia que pretende servir de ayuda para todos los maestros y profes que afrontamos un curso lleno de incertidumbre y en el que me temo (ojalá esté equivocado) que habrá más periodos de teledocencia....
En la entrada de hoy, hablaremos sobre evaluación en educacion a distancia, un aspecto del que se ha comentado mucho durante la cuarentena de finales del curso pasado.
Vamos a saltarnos la "ya típica" explicación de la diferencia entre evaluar y calificar pues, afortunadamente, creo que ya está superada por todos. Como hemos dicho, hoy hablaremos de evaluación y no de calificación por ser la primera inmensamente más importante que la segunda.
Y cuando hablo de evaluación, no entiendo hablar de otra forma que no sea hablando de evaluación formativa: una evaluación que influya directamente en el proceso de aprendizaje, omnipresente en todas sus fases y que permita reorientar el propio proceso en función de las evidencias que va recogiendo. Es decir, todo lo contrario de una evaluación del resultado final que ya ni tiene solución ni influencia alguna sobre el proceso de aprendizaje.
Para informar esta evaluación, necesitamos recoger evidencias de aprendizaje. Cuantas más y de más variados tipos tengamos, mucho más justa será nuestra evaluación. En la recogida de estas evidencias hay infinidad de herramientas digitales que nos van a facilitar el trabajo tanto en educación presencial como (especialmente) en educación a distancia.
¡Buenos días!
Seguimos con la serie de entradas sobre educación a distancia, relacionadas con el webinar que compartimos del 6 al 8 julio de este año.
Después de hablar sobre herramientas y sobre metodología, hoy le toca el turno a un tema que solemos "pasar de largo" y que tiene bastante más importancia de lo que pensamos: la comunicación.
Antes de empezar, tengo que reconocer el mérito de esta entrada a uno de los bloques del curso para tutores en red del INTEF creado por el gran Raúl Diego (@raulillodiego), del que he tomado casi todas las referencias para elaborarla.
Muchos docentes cometemos el error de dejar nuestro estilo comunicativo a la improvisación, confiando en que comunicarnos es algo que todos hacemos de forma natural y adecuada. Pero la realidad es muy distinta:
El proceso comunicativo (de momento hablo tanto de enseñanza presencial como a distancia) es determinante en el éxito o fracaso de nuestras propuestas de enseñanza-aprendizaje.
¡Hooooola a todos!
La semana pasada publicamos una entrada sobre herramientas digitales y educación a distancia. En ella decíamos que la educación (presencial y a distancia) no era un asunto de herramientas, sino de metodologías. Y después de dicha afirmación, nos pusimos a hablar de herramientas... ¡Qué morro!
Así que esta semana vamos a hablar de metodologías y educación a distancia.
Si algo tengo claro es que la metodología y la organización del trabajo que estamos utilizando en entornos presenciales no funcionan a distancia. El contexto es completamente distinto y no podemos esperar obtener los mismos resultados haciendo lo mismo. De hecho, no podemos esperar obtener los mismos resultados "hagamos lo que hagamos".
"En educación a distancia se aprende menos que en presencial" Y pensar lo contrario nos llevará a nosotros y a nuestros alumnos a frustrarnos.
No pasa nada. Se trata de priorizar aprendizajes y aprovechar todo lo que esté en nuestra mano para que nuestros alumnos puedan aprender más y mejor en esta situación. Y lo que más nos/les va a ayudar es una metodología adaptada a los objetivos y el contexto.
Si lo que funciona en presencial falla en educación a distancia, imaginad qué pasará con lo que ya se ha demostrado que falla en presencial (me estoy refiriendo a un modelo del tipo Presentación + Práctica + Examen final)... las carencias se multiplican.
Por eso, mi recomendación (y no solo para educación a distancia) es que busquemos soluciones entre las que se conocen como metodologías activas, más centradas en el alumno que en el contenido. En ellas se facilita la adquisición de aprendizajes profundos mediante la participación intencionada del alumno en la construcción de su aprendizaje.